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sábado, enero 07, 2012

El Carnaval larga hoy en Gualeguaychú



La perfecta cabeza de dragón marino tiene un agujero en la garganta. “Saldrá humo por allí”, adelanta Jorge Churruarín, uno de los tres directores de carrozas de Marí-Marí, la comparsa del Club Central Entrerriano y múltiple campeona que esta noche abrirá el carnaval de Gualeguaychú. Muy cerca, un carro solar de mascarón verde viene cargado de olas; vértebras y garras descubren un animal que repta; hay canillas de bronce de metros de alto, un gigantesco cráneo surcado de nervios y un enorme globo azul que se resuelve en vientre translúcido de mujer.
Extraño aquelarre, sin dudas. Esta noche, sin embargo, tendrá coherencia y explicación cuando “Nun, el señor de las aguas” dé inicio a la nueva temporada de corsos que finalizará en marzo. Por eso, todo es actividad febril en los talleres. Vuela pintura de aerógrafos; soldadoras chisporrotean entre cúmulos de telgopor y armazones de hierro. Sólo resta el montaje final. Papelitos, del Club Juventud Unida, presentará “Fogón de murga” y O’Bahía, del Club Pescadores, desfilará con “Golpe de suerte”.
Cada temporada, 700 comparseros gastan la pista de 510 metros de largo y más de 250 mil personas ingresan al corsódromo. Las instalaciones ofrecen comodidades para 40 mil espectadores sentados; hay tribunas, sector de comidas, sector VIP, servicio de emergencia médica, seguridad, bomberos, sanitarios. “Tres millones de pesos cuesta cada comparsa”, indica el presidente de la Comisión Central de Carnaval, Yanito El Kozah. Presupuesto que va a parar a los 360 litros de pintura que requiere cada una, más 1500 barras de caño, 200 bloques de telgopor de 4 metros de largo, 12 kilos de givré o brillantina, miles de metros de tela y tirillas de espejo repartido, 10 bobinas de 15 kilos de papel, 50 mil plumas de faisán, pavo real y avestruz africano. La iluminación de una sola carroza consume por noche lo mismo que 15 a 20 casas de familia con todo encendido.
Más de 400 personas por comparsa trabajan en los talleres durante 9 meses. Un solo traje puede pesar 80 kilos y se borda a mano con hasta 500 mil lentejuelas. Los espaldares de plumas miden hasta 6 metros de alto. Pintores, bordadoras, costureros, talladores, peluqueros, aguateros, electricistas, iluminadores, herreros, pintores, carpinteros y decoradores: el Carnaval es una empresa de la que viven cientos de familias. Se aguarda una recaudación superior a los 15 millones de pesos.
Hacer una carroza lleva entre uno y cuatro meses. Este año, dos comparsas pondrán tracción motorizada y dejarán atrás la tracción a sangre. “Empleamos 4 mil botellas plásticas cargadas de líquido azul”, señala Emanuel Pérez, otro de los directores de Marí-Marí. Vueltas boca abajo, esas botellas simularán un océano en movimiento y jugarán con la luz de 64 gigantescas gotas, brillantes de leds. Sobre cada carroza, de 12 metros de alto por 15 de largo, pueden ir más de 30 personas. Un carnaval de dos meses lleno de asombros, a puro ritmo de redoblantes, repeñiques y surdós. via Clarin